24/04/2012

Kuromatsu, Antecedentes y Ilusión 1ª Parte


Recuerdo perfectamente el momento clave en mi vida en el cual me sentí por primera vez atraído por el bonsái, fue algo parecido a un flechazo amoroso.
Ya sea por una razón u otra, seguro que alguien sabe exactamente a que me refiero.

Yo tendría unos 12 o 14 años y era un día como otro cualquiera.
Milú se dirigía a la puerta ladrando, no sé cómo, pero el perro intuía que mi padre estaba a punto de llegar a casa. Efectivamente mi padre llegaba después de su jornada de trabajo, fue entonces cuando me contó que un compañero de trabajo le había hecho mención sobre la existencia de unos árboles enanos  originarios de Japón llamados bonsáis, se recuperaban de la naturaleza y vivían gracias a los minuciosos cuidados de sus propietarios.
¡Madre mia!, ya estaba enganchado.

Años más tarde, mi maestro Massimo Bandera nos repetía: Un bonsái es un árbol miniaturizado, en maceta, vivo y construido según la estética Zen. Seguramente en esos primeros momentos, sin darme cuenta y, sin ni siquiera saber qué era eso del Zen, fue cuando estuve más cerca del verdadero concepto de bonsái que en los años posteriores.

Este flechazo por el bonsái tiene una lógica explicación aplicable a muchos de los que se sienten  atraído por esta forma de arte tan particular. La miniaturización.
Si analizamos con detenimiento, podremos comprobar que el ser humano a lo largo de la historia se ha sentido especialmente atraido por la magia que envuelve esa palabra, ese poder que nos permite condensar el universo en un espacio reducido, y manejarlo a nuestro antojo.

Volviendo a retomar el principio de mi historia, aquí me encuentro varios meses más tarde descansando en el arcen de la carretera, volviamos de visitar a unos familiares y, en poco más de 10 minutos, ya habia desenterrado un pino que hasta ese momento vivia feliz al borde de la carretera, el pobre murio casi instantaneamente, pero dejo una huella eterna en mi.

A partir de entonces, me dediqué a recorrer todos los viveros de la zona, adquiriendo muchas plantas, casi siempre pinos. Yo seguía al pie de la letra las indicaciones de los libros y revistas, pero ninguna planta vivia más alla del trasplante. Jamás pude imaginar que entre la teoría y la práctica existiría un vacio tan amplio.

Han pasado muchos años y aún prevalece en mi ese especial interés por esta especie en concreto, el que me conoce bien, sabe de sobra cuales son mis antecedentes.

En el año 2003 visite la sede de la escuela Fuji Kyookai Bonsai de Massimo Bandera, en el vivero Fuji Sato Co. de la Familia Masiero en Turín (Italia).

























Era el primer vivero profesional de Bonsai que visitaba y estaba repleto de material virgen de todas las calidades. 





Atendiendo a mis "antecedentes", me fijé especialmente en este Kuro Matsu de importación.



Era verdaderamente maravilloso, claro que aún no había llegado el momento ...



.. finalmente no me quedo más remedio que adquirir este otro, al cual le tengo mucho afecto y aún permanece en mi colección.. 

Estado en el que se encuentra actualmente

El Kuro Matsu (Pino Negro) es una de las 3 especies de pino que se cultivan como bonsai en Japón, Goyo Matsu (Pino de Cinco Agujas o Pino Blanco) y Aka Matsu (Pino Rojo) completan el trio.

Ejemplo de Kuro Matsu

Ejemplo de Goyo Matsu

Ejemplo de Aka Matsu

En el año 2005 volví nuevamente de visita a Turín.
Este era el aspecto que mostraba por entonces nuestra planta protagonista...




... en esta ocasión no me volvería sin él.



Una vez la planta llegó a su nueva casa, durante un año solo me dediqué a su cultivo y al trabajo básico de pinzado. Lo primordial era que se adaptase a su nuevo ambiente.
Buen abonado, riego, aclarado de hojas y eliminación de las velas.

Evolución a principios del 2007
Mi primer objetivo era preparar la planta para el XX Congreso Nacional de Bonsái que se celebraría en la localidad de Benalmádena en Octubre del 2007, el cual fue todo un éxito de participación  y organización.
Así se mostró la planta en dicha muestra, la foto no es especialmente buena.





Había que seguir trabajando para alcanzar el segundo objetivo, presentar la planta en la Muestra Europea que se celebraría en Lorca.

En Marzo del año 2009, se celebró el XXV Congreso Europeo de Bonsai en Lorca, fue otro éxito completo de organización y participación.

Así se mostró la planta en Lorca, acompañada de una Pyrrosia Lingua a la altura del árbol.

Mirando atrás, he podido ver cumplido un sueño, una ilusión.
En esta primera etapa hemos cerrado el circulo que empezó hace muchos años con un araki de pino muerto a manos de un niño de apenas 15 años.

Creo sinceramente que este Kuro Matsu ya se ha ganado el derecho de ponerle un nombre.

Querido amigo Kai, si, si, tú.

¿Qué te parece el siguiente nombre para el Pino?.

KAI











Ahora creo que KAI
      está preparado incluso
           para algo más...



paciencia,
paciencia,

Eso queda para la 2ª parte.











2 comentarios:

  1. gracias por contarnos tus vivencias serán un ejemplo pàra mí ,para mejorar en mis conocimientos,escasos ,pensar en que hay una parte teórica importante ,que sólo con ilusión y pasión no se llega a todo,un abrazo

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  2. ¿Qué qué me parece? Pues es todo un honor. Ya veo que lo tenías decidido desde hace tiempo. Me siento muy halagado por el detalle de poner mi nick a ese pedazo de árbol y sobrecogido de pensar que nos sobrevivirá a todos y puede que seguir llamándose así.
    Muchas gracias y un fuerte abrazo.

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Te agradezco el comentario.
Piensa en la motivación que tiene para mi tu comentario.
Gracias nuevamente.